El sendero de los rosales. Segunda entrada de la izquierda es una obra que se origina por los recuerdos de mi infancia, marcados por el paisaje vegetal y animal de Esmeraldas, y del interés por mantener el juego como parte de mi práctica creativa. El dibujo se complementa con un audio compuesto a partir de un piano de juguete y editado digitalmente, acompañado por sonidos de lluvia que evocan el ambiente natural y la memoria sensorial de ese entorno.
Exposición colectiva:
La isla involuntaria, Galería Miguel Illescas, Cuenca, noviembre 2018.